VISIÓN RENOVADA DE ODRES NUEVOS.
ODRES
NUEVOS.
A través del siglo XX y lo que va del presente, ha sido
presenciada la restauración de diversas
expresiones y funciones de Dios en la tierra, como son los 5 ministerios y
dones del Espíritu, resaltando en esta época la reforma apostólica –profética.
Durante todo ese tiempo el hombre creó estructuras y patrones para contener el
mover y la gloria de Dios. Por un lapso funcionó, pero posteriormente, el Señor
fue restaurando otras cosas, que no fueron aceptadas como resultado del status
de confort que el hombre había encontrado. En pocas palabras el odre envejeció
y se detuvo el derramamiento del vino nuevo. Hay quienes tienen la tendencia de
tratar de limitar la presencia de Dios sin permitir que Él se mueva con
libertad en el Cuerpo de Cristo y manifieste su poder en plenitud. Esto lo
único que genera es una atmosfera religiosa, que detiene el avance y expansión
del reino de Dios en la tierra.
Dios es dinámico, su presencia fluye de generación en
generación, por lo que es esencial mantenernos como un odre nuevo para que su
vino nuevo se derrame continuamente. Es de mencionar que el vino nuevo no puede
ser derramado sobre un odre viejo porque lo rompe, Jesucristo mismo lo dijo.
Piensa en esto un momento, ¿que representa el odre? El odre estaba hecho de
piel y simboliza un Cuerpo tanto individual como colectivo (iglesia), que debe
mantenerse nuevo y fresco en movimiento junto con el Señor, conociendo y
discerniendo los tiempos. De esta manera el vino nuevo, fluirá sin problemas.
David un hombre conforme al corazón de Dios, fue un pionero
(con una unción apostólica y profética) durante su tiempo, pues fue elegido
para traer cambios radicales en Israel. Él tomó la decisión de ser un hombre de
avance, progreso y expansión en su generación. Eso se logra solamente cuando
nos alineamos en perfecta armonía y unidad con la voluntad de Dios. Él es un
Dios que opera en orden y diseños para obtener los mejores resultados tanto en
los ámbitos espiritual y físico.
Apostol. Carlos Rafael R.
No hay comentarios:
Publicar un comentario